jueves, 1 de diciembre de 2016

Un astronauta chino, asustado al pensar que alguien estaba golpeando el casco de su nave en el espacio


Yang Liwei, el primer astronauta chino, saluda justo después de aterrizar tras su viaje espacial - ASOCIATED PRESS

El taikonauta y general, Yang Liwei, ha confesado en una entrevista que se puso muy nervioso cuando en 2003 oyó golpes en el fuselaje de su nave en pleno viaje espacial. Otros astronautas han confesado oír cosas similares

El primer astronauta chino, el ahora general Yang Liwei, ha confesado que durante su estancia en el espacio en 2003 escuchó lo que pensó eran golpes contra el fuselaje de su nave espacial.

Yang, piloto de combate nacido en 1965, realizó un vuelo espacial de 21 horas el 16 de octubre de 2003. A bordo de la cápsula Shenzhou 5, dio 14 vueltas a la Tierra a 340 kilómetros de altura.

Recordando su experiencia en el espacio durante una entrevista en la Televisión Central de China, dijo: «Una situación no causal que he conocido en el espacio es un golpe que aparecía de vez en cuando».

Explicó que el sonido apareció súbitamente. «No vino ni fuera ni dentro de la nave espacial, pero sonó como si alguien estuviera golpeando el fuselaje de la nave espacial al igual que cuando se golpea un recipiente de hierro con un martillo de madera», dijo Yang.

Yang dijo que se puso muy nervioso cuando oyó el sonido, y se acercó a la escotilla para tratar de descubrir la causa. Sin embargo, nada fuera de lo común apareció tanto dentro como fuera, informa Xinhua.

Después de regresar a la Tierra, habló a los técnicos sobre el sonido misterioso, y trató de imitarlo con algunos instrumentos, a fin de resolver el misterio. Pero Yang dijo que nunca más oyó el sonido exacto.

El sonido también ha sido escuchado por los astronautas Shenzhou 6 y Shenzhou 7. Yang dijo: «Antes de entrar el espacio, les dije que el sonido es un fenómeno normal, así que no hay necesidad de preocuparse».

FUENTE: abc.es

Calculan el descomunal peso de todo lo construido por el hombre en la Tierra


La tecnósfera ocupa ya una masa de 50 kilos por cada metro cuadrado de la superficie terrestre - UNIVERSIDAD DE LEICESTER

Los productos creados por nuestra tecnología pesan ya 30 billones de toneladas y son más numerosos que las especies vivas del planeta

Todo lo construido por los seres humanos para mantenerse vivos sobre la Tierra, la llamada tecnósfera, comprende desde casas, fábricas y granjas a carreteras, minas, aeropuertos, teléfonos móviles, sistemas informáticos, cepillos de dientes o vertederos. Ahora, un equipo internacional dirigido por geólogos de la británica Universidad de Leicester ha hecho la primera estimación de la magnitud de todo lo que lleva impronta humana, y las cifras, si no causan pavor, al menos invitan a una seria reflexión, porque son sobrecogedoras. Resulta que nuestros «cacharros» pesan ya 30 billones de toneladas, una masa de 50 kilos por cada metro cuadrado de la superficie terrestre. Y nuestras producciones son incluso más numerosas que las especies vivas. Produce escalofríos. ¿Puede caber todo eso en el «armario» del mundo?

El profesor Jan Zalasiewicz, uno de los autores del estudio, explica en la revista The Anthropocene Review que los seres humanos y las organizaciones humanas también forman parte de la tecnósfera, «aunque no siempre tenemos tanto control como pensamos, ya que la tecnósfera es un sistema, con su propia dinámica y flujos de energía, y los seres humanos tienen que ayudar a mantenerla en marcha para sobrevivir».

Muchos investigadores creen que vivimos en la época del Antropoceno, que se define por el impacto humano en el planeta, aunque hay un profundo debate sobre cuándo comenzó en realidad. Dentro de esta era tecnológica, «la tecnósfera es parcialmente parasitaria de la biosfera y está evolucionando con una rapidez extraordinaria», apunta Mark Williams, también autor del estudio. «En comparación con la biosfera, sin embargo, es muy pobre en el reciclaje de sus propios materiales, como muestran los crecientes vertederos».

Mil millones de «chismes»
Porque nuestros «chismes» acabarán por remodelar el planeta. Como explican los investigadores, se ha permitido la producción de una enorme variedad de objetos materiales, desde herramientas y monedas, bolígrafos, libros y CDs, a equipos más sofisticados y teléfonos inteligentes. Muchas de estas cosas, sepultadas en los estratos, podrán conservarse en un futuro lejano como tecnofósiles que ayudarán a caracterizar y datar el Antropoceno.

Si estos tecnofósiles se clasificaran como los paleontólogos clasifican los fósiles normales -en función de su forma y textura- los investigadores sugieren que el número de tipos individuales de tecnofósiles probablemente llegue a mil millones o más, lo que supera el número de especies bióticas que ahora viven en el planeta. «La tecnósfera puede ser geológicamente joven, pero está evolucionando a una velocidad furiosa, y ya ha dejado una profunda huella en nuestro planeta», advierte Zalasiewicz. A este paso, el mundo podría ser tan horrible como el que muestra la película de Disney «WALL•E», pero la realidad tiene poco de agridulce ficción para niños.

FUENTE: ABC.ES

Localizan la «materia oscura» de la memoria


Las neuronas no necesitan estar activas para guardar un reucerdo - Fotolia

Un trabajo en Science demuestra que la memoria a corto plazo no es tan efímera como se pensaba. Permanece durmiente y se puede «resucitar» con estimulación magnética

En nuestro día a día nos servimos de una memoria considerada efímera, denominada a corto plazo, que nos permite mantener en mente de forma activa una pequeña cantidad de datos el tiempo suficiente para realizar todo tipo de tareas. Su capacidad es muy pequeña, de unos 5 o 7 dígitos solamente. Es lo que nos permite, por ejemplo, memorizar un número de teléfono por unos segundos mientras lo anotamos. La capacidad para mantener esta información es fundamental para procesar la información que recibimos a diario y aprender.

Por ejemplo, el nombre de alguien que acabamos de conocer, se mantiene durante segundos en esa memoria efímera, también concida como memoria de trabajo, mientras las neuronas que soportan el recuerdo están activas. Si la persona es significativa para nosotros, el nombre pasará en unos días a la memoria a largo plazo. Sin embargo, ¿dónde va ese recuerdo durante el tiempo intermedio, cuando haya dejado la memoria de trabajo y todavía no ha apsado a la memoria a largo plazo?. Un equipo de investigadores ha arrojado luz en este, hasta ahora limbo cognitivo.

"Se trata de un hallazo realmente fundamental. Es como encontrar la materia oscura de la memoria", destaca Geoffrey Woodman, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, que no ha participado en el trabajo. Y siguiendo con el simil de la materia oscura añade: "Es difícil verlo o medirlo de forma clara, pero tiene que estar ahí afuera. De lo contrario, las cosas se desvanecerían».

El revuelo viene porque hasta ahora se creía que, para que estas memorias a corto plazo puedan recordarse, las neuronas que representan ese recuerdo tienen que estar activar de forma continuada. Sin embargo, un trabajo publicado en la revista Scienceecha por tierra esa teoría y demuestra que el recuerdo permanece durante más tiempo y sólo hay que activar las neuronas que lo custodian por medio de la atención, es decir, la voluntad de querer recuperarlo. O dicho de forma más sencilla, "el trabajo muestra que los recuerdos puede resucitar desde ese limbo de la memoria", señala en Science Jessica Boddy.

Los resultados del estudio demuestran que solo es necesario que la actividad neuronal que soporta un recuerdo entre en acción de nuevo cuando la persona que está tratando de recordar concentra su atención de forma consciente en dicho recuerdo. Estos resultados sugieren que hay diferentes maneras de que la memoria «operativa», o a corto plazo, almacene la información, dependiendo de si dicha información se evoca de forma activa o no.

Sus observaciones apuntan a una nueva forma de memoria de trabajo, que ellos apodan memoria de prioridad a largo plazo que existe de sin necesidad de una elevada actividad neuronal, de acuerdo con otros trabajos recientes, explica Boddy, el estudio sugiere que la información puede de alguna manera mantenerse entre las sinapsis que conectan las neuronas, incluso después de que la memoria de trabajo convencional se haya desvanecido

En este estudio, Nathan Rose y su equipo, de la universidad de Wisconsin, han analizado la actividad cerebral de los participantes cuando veían estímulos como un rostro o una palabra. Lo que hicieron los investigadores fue señalar un determinado estímulo como importante para recordar y luego utilizar un software para localizar la actividad cerebral que representaba ese estímulo en particular en la memoria operativa de la persona con el paso del tiempo.

Después, mientras se distraía a los participantes, la actividad cerebral que representaba el estímulo marcado como importante se disipaba, como si se lo olvidara, lo que sugiere que la información que se almacena en la memoria operativa no requiere una actividad neuronal elevada y prolongada para mantenerse, sino que esto se logra a través de diferentes mecanismos.

Resucitar recuerdos
Curiosamente, un pulso de estimulación magnética transcraneal dirigido fue suficiente para revivir el recuerdo, pero solo cuando los voluntarios iban a necesitar recordar la información relacionada más adelante. La estimulación magnética transcraneal es una forma no invasiva de estimulación de la corteza cerebral, que comenzó a utilizarse hace más de dos décadasy ha demostrado su eficacia en el tratamiento de algunos trastornos como la depresión resistente a fármacos

Estos descubrimientos sugieren que la memoria a corto plazo es dinámica y modificable a través del control cognitivo, según explican los autores. Y lo que es más importante, abren una nueva esperanza en patologías en las que la capacidad para seleccionar información relevante de la que no lo es esta disminuida.

"Los buenos estudios tienden a plantear más preguntas de las que responden. Y este trabajo hace exactamente eso", resalta Woodman. En última instancia, dice, esta nueva memoria podría tener una serie de implicaciones prácticas, como ayudar a las personas con afecciones neurológicas relacionadas con la memoria, como la amnesia, la epilepsia y la esquizofrenia. O por qué no, el alzhéimer.

FUENTE: ABC.ES

Este es el asteroide más pequeño conocido


Muchos asteroides pequeños pasan cerca de la Tierra, pero se sabe poco sobre ellos - NASA / JPL-Caltech)

Apenas mide 2 metros y es uno de los más brillantes cercanos a la Tierra. Pasó a un tercio de la distancia de la Luna

Astrónomos han observado el asteroide más pequeño jamás caracterizado en detalle. De solo 2 metros de diámetro, los científicos bromean con que la pequeña roca espacial es lo suficientemente diminuta para que una persona la monte a horcajadas, como una hipotética secuela espacial de la icónica escena de la película «¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú», de Stanley Kubrick.

No están los tiempos para esta clase de humor, así que mejor centrarnos en la ciencia. El asteroide, llamado 2015 TC25, es también uno de los más brillantes cercanos a la Tierra que se haya descubierto. Utilizando datos de cuatro telescopios diferentes, un equipo de astrónomos dirigido por Vishnu Reddy, profesor asistente en el Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona (UA), informa que la roca refleja aproximadamente el 60% de la luz solar que cae sobre ella.

Descubierto por el Catalina Sky Survey de la UA, el asteroide fue estudiado por los telescopios basados en tierra durante un sobrevuelo cercano en el que este micromundo se acercó a 128.000 kilómetros de la Tierra, un mero tercio de la distancia a la Luna.

En un artículo publicado en The Astronomical Journal, Reddy sostiene que las nuevas observaciones del Telescopio Infrarrojo de la NASA y del radar de Arecibo muestran que la superficie de 2015 TC25 es similar a un tipo raro de meteorito altamente reflectante llamado aubrito. Consiste en minerales muy brillantes, en su mayoría silicatos, que se formaron en un ambiente libre de oxígeno, basáltico, a muy altas temperaturas. Sólo uno de cada 1.000 meteoritos que caen en la Tierra pertenecen a esta clase.

«Esta es la primera vez que tenemos los datos ópticos, infrarrojos y de radar en un pequeño asteroide, que es esencialmente un meteoroide», afirma Reddy. «Se puede pensar en él como un meteorito flotando en el espacio, que no ha golpeado la atmósfera y todavía no ha llegado al suelo».

Pequeños asteroides cercanos a la Tierra como 2015 TC25 están en el mismo rango de tamaño que los meteoritos que caen sobre la Tierra. Los astrónomos los descubren con frecuencia, pero no se sabe mucho acerca de ellos, ya que son difíciles de caracterizar. Mediante el estudio de estos objetos con más detalle, los investigadores esperan entender mejor los objetos de los que se originan estos meteoritos.

Los asteroides son restantes fragmentos de la formación del sistema solar, que en su mayoría giran alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Los asteroides cercanos a la Tierra son un subconjunto de cruza nuestra trayectoria. Hasta ahora, se han descubierto más de 15.000.

Entender el origen
Los científicos están interesados en esos meteoroides, ya que son los precursores de los meteoritos que impactan en la Tierra. «Si podemos descubrir y caracterizar asteroides y meteoroides así de pequeños, entonces podremos entender la población de objetos de los que se originan: asteroides de gran tamaño, que tienen una probabilidad mucho menor de impactar en la Tierra», explica. «En el caso de 2015 TC25, la probabilidad de que nos golpee es bastante pequeña».

El descubrimiento también es la primera evidencia de un asteroide que carece de la típica manta de polvo -llamada regolito- de la mayoría de los asteroides más grandes. En lugar de eso, 2015 TC25 consiste esencialmente en roca desnuda. El equipo también descubrió que es una de las rocas cercanas a la Tierra más rápidas jamás observadas, completando una rotación cada dos minutos.

Probablemente, 2015 TC25 es lo que los científicos planetarios llaman monolítico, lo que significa que es más similar a un tipo de «roca sólida» que a una «pila de escombros», al igual que muchos asteroides grandes, que a menudo consisten en muchos tipos de rocas unidas por la gravedad y la fricción. Bennu, el objetivo de la misión de retorno de muestras Osiris-Rex, es de este último tipo.

En lo que se refiere al origen del pequeño asteroide, Reddy cree que probablemente fue desprendido por otra roca que impactó en su madre, 44 Nysa, un asteroide del cinturón principal lo suficientemente grande como para cubrir la mayor parte de la ciudad de Los Ángeles.

«Ser capaz de observar asteroides pequeños como éste es como mirar muestras en el espacio antes de que golpeen la atmósfera y se conviertan en el suelo», dice Reddy. «También nos da un primer vistazo a sus superficies en perfecto estado antes de que caigan a través de la atmósfera».



FUENTE: ABC.ES

Establecen los nombres oficiales de los cuatro nuevos elementos de la tabla periódica


Los nombres de dos de estos cuatro elementos rinden homenaje a la contribución científica de Rusia.

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC, por sus siglas en inglés) ha aprobado los nombres y símbolos para cuatro nuevos elementos que completarán la séptima fila de la tabla periódica de Mendeléyev, según ha indicado la organización en un comunicado.

Tras cinco meses de "revisión pública" y respetando la norma habitual de establecer la terminología en función de un lugar geográfico o el apellido de un científico, la IUPAC ha decidido que los nombres y símbolos oficialmente asignados sean:

Nihonium (Nh), para el elemento 113
Moscovium (Mc), para el elemento 115
Tennessine (Ts), para el elemento 117
Oganesson (Og), para el elemento 118
En concreto, el elemento 115 lleva el nombre de la región de Moscú, donde se encuentra el Instituto Central de Investigaciones Nucleares y fue sintetizado, mientras que el número 118 rinde homenaje al físico nuclear ruso Yuri Oganesián.

Por su parte, para el elemento 113 este organismo ha aceptado el nombre propuesto por sus descubridores japoneses —'Nihon' significa 'Japón' en el idioma de ese país asiático— y el numero 117 lleva el nombre de Tennessee (Estados Unidos), con vistas a reconocer la contribución de ese estado a la investigación de elementos superpesados.

FUENTE: RT NOTICIAS

Comienza el mayor experimento de física cuántica del mundo para contradecir a Einstein


30.000 voluntarios de todo el mundo enviarán secuencias de números aleatorios que 12 laboratorios internacionales utilizarán para analizar cómo reaccionan las partículas.

Doce laboratorios de varios países, coordinados desde Barcelona por el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) han comenzado este miércoles un experimento inédito que tratará de descifrar los misterios de la física cuántica. Se trata de "The Big Bell Test" (El Gran Test de Bell), una prueba científica en la que, por primera vez, las decisiones humanas se convertirán en el eje principal del estudio.

Para ello, los coordinadores del proyecto han solicitado la participación de 30.000 voluntarios de todo el mundo, de cualquier edad y formación, para desempeñar una tarea muy sencilla: mediante un videojuego creado específicamente para el proyecto, los participantes tendrán que introducir secuencias de ceros y unos de la forma más aleatoria posible.

Las aportaciones de los participantes, que se enviarán en tiempo real a los laboratorios, se traducirán en el tipo de mediciones que los investigadores irán haciendo en cada momento sobre las partículas, que incluyen átomos, fotones y superconductores.

Comprobar si modificamos la realidad cuando la observamos

El objetivo del proyecto es comprobar si modificamos la realidad cuando la observamos. Así, según la física cuántica, si tenemos un par de partículas entrelazadas y hacemos una medición en una de ellas, la otra cambia al instante sin importar la distancia que las separa.

El experimento más famoso que conocemos de este tipo es el "test de Bell", que trata de sorprender a las partículas cuánticas mientras "hablan entre sí" para ponerse de acuerdo sobre qué contestar a "nuestras preguntas".



Sin embargo, Einstein, el padre de la física moderna, pensaba que este planteamiento era falso y plasmó su convicción en una teoría llamada "realismo local", que defendía que una partícula debe tener objetivamente un valor preexistente o real antes de medirlo.

Su visión se ha ido demorando en las últimas décadas y, ahora, los investigadores sostienen que hay aspectos de la realidad física que solo se pueden conocer si se formulan a la naturaleza preguntas aleatorias, impredecibles.

"Objetos que se comportan de manera diferente cuando no los miramos"

"La física esconde misterios muy profundos que solo pueden estudiarse mediante preguntas impredecibles de la naturaleza. En términos generales, la idea recae en que si la naturaleza sabe lo que le vamos a preguntar, podría engañarnos con una respuesta preparada", explica el profesor del ICFO Morgan Mitchell.

Según el profesor, "normalmente, los científicos no son tan paranoicos, pero algunas de las predicciones hechas por la física cuántica son tan extrañas - partículas diminutas que se hablan la una a la otra separadas por enormes distancias, objetos que se comportan de manera diferente cuando no los estamos mirando - que lleva a pensar que la paranoia es completamente apropiada, incluso necesaria”.



"En este contexto, los seres humanos toman decisiones independientes, las cuales son muy valiosas, y comprenden una forma única de hacer preguntas impredecibles, sin importar qué secretos la naturaleza nos podría estar escondiendo", añade.

El experimento durará 48 horas

Esta iniciativa surgió a raíz de las contribuciones hechas por el ICFO a los experimentos de Bell realizados en el 2015 y la necesidad de realizar un experimento a gran escalada controlado por seres humanos teniendo en cuenta la gran capacidad de internet para movilizar masas.

Las secuencias de ceros y unos se podrán mandar durante el día 30 desde las doce de la madrugada en la zona horaria de Australia, hasta las 23.55 de la hora de Colorado. En total, durante casi 48 horas.

Además del ICFO, el resto de laboratorios participantes se encuentran en Estados Unidos, Austria, Alemania, Suiza, Australia, Chile, Italia, China y Buenos Aires.

María Jesus Vigo Pastur

FUENTE: RT NOTICIA

Documentos de 2.000 años de antigüedad que mencionan a Jesús son auténticos


Se trata de libros con páginas metálicas en donde se encuentra el primer retrato de Jesucristo. Nuevas pruebas confirman su antigüedad, según expertos.

La antigüedad de una serie de documentos que mencionan a Jesús y sus discípulos ha sido verificada por expertos, según reporta 'Daily Mail'.

También llamados códices, estos libros hacen referencia a los apóstoles Santiago, Pedro y Juan. Además, entre sus páginas se encuentra el primer retrato de Jesucristo.

Los libros, que constan de láminas de plomo unidas por anillos de metal, fueron encontrados en Cisjordania en 2006 y anunciados públicamente en 2011. Pero muchos los consideraban falsos.

Ahora, los investigadores Roger Webb y Chris Jeynes, de la Universidad de Surrey, en Reino Unido, han conducido una serie de pruebas que indican con "evidencia muy sólida" que los objetos datan de alrededor de 2.000 años. Esto los convierte en los únicos y más antiguos documentos hebreo-cristianos.

David Elkington, el académico que anunció el hallazgo en 2011, había dicho que este podría ser el mayor descubrimiento de la historia cristiana si se comprobaba su autenticidad.

Los documentos se conservan en el Departamento de Antigüedades de Amán, la capital de Jordania.

FUENTE: RT NOTICIAS